Anoche estaba haciendo un balance de esta última etapa de mi vida ( 3 años mas menos) y creo que , cuando tomé la decisión de venirme a Vitoria tras mis hijas, es lo mejor que he hecho en mi vida.
Muchos saben que trabajé toda mi vida despreocupando el disfrutar a mis hijas desde que eran pequeñas. ¿ Cuanto me ne necesitaron ? , no puedo decir que no sé, porque sí lo se bien, quizás no me refiero a lo material específicamente, si no al tiempo en pasar juntas, no sé.
Una vez que uno pasa en edad ( se siente mas vieja ), y sin tener actividad que realizar, reconoce que realmente necesitaria retroceder en el tiempo, pero de un modo diferente, pero como eso no es posible,y aprovechando que se presentó la oportunidad de cambiar el rumbo de mi vida, siento que fue muy acertada la opción de, aunque tarde, estemos más cercas que antes.
Ahora, tengo todo el tiempo del mundo para compartir con ellas: Claudia y Danny, a quienes puedo visitar cada vez que dispongo de tiempo, pasamos veladas muy gratas, salimos, compartimos buenos momentos y aprovecho de aprender cosas tan útiles, como esto mismo que estoy haciendo ahora practicando, que me lo enseñó ayer Claudia y por otra parte , Danny que me ha enseñado todo lo que sé para realizar fotos y otras cosas (se los agradezco de todo corazón ).
Y en mi casa con Cecilia, Archy y las chicas, Perla y Belén, con quienes paso el tiempo que sea necesario, y en quienes veo , recordando a mis hijas, las disfruto como si retrocedieran a la niñez.
Nunca dejaré de agradecer a Dios por todo lo que me ha dado, me siento feliz confiando , que si hasta aquí el me ha ayudado, que lo seguirá haciendo